Frente a la baldosa, el hormigón impreso ofrece una superficie continua sin juntas, más resistente y con menos mantenimiento. La baldosa, en cambio, permite reponer piezas sueltas con facilidad.
Ventajas del hormigón impreso
Superficie continua, sin juntas donde crezca la hierba
Gran resistencia al tránsito y a la intemperie
Diseños que imitan piedra, adoquín o madera
Cuándo elegir baldosa
La baldosa facilita la sustitución de piezas concretas y la variedad de formatos, aunque sus juntas requieren más mantenimiento. Descubre el hormigón impreso.